Representantes de ANFFE, ACEFER, AEFA, ACCOE, CESFAC, FIAB, UGT y CCOO han participado ayer en la reunión convocada por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para analizar la situación del sector agroalimentario ante las consecuencias de la crisis de Oriente Medio.
Las organizaciones participantes coincidieron en destacar el papel fundamental de los fertilizantes para mantener los rendimientos de los cultivos y la producción agraria, así como la conveniencia de continuar apoyando al sector ante la actual situación. En este contexto, durante la reunión se plantearon diferentes alternativas para reducir el impacto de los costes de fertilización, entre ellas medidas fiscales como la reducción del IVA de los fertilizantes, la posibilidad de que los recursos generados por el CBAM contribuyan también a reforzar la competitividad del sector agrícola y la necesidad de estudiar nuevos apoyos a la fertilización de cara a la próxima campaña.
El presidente de ANFFE, Ignacio García, centró su intervención en la situación actual del mercado. La combinación de precios agrícolas contenidos y posibles incrementos de los costes de fertilización está generando una elevada incertidumbre sobre la rentabilidad de la próxima campaña, retrasando las decisiones de compra y aprovisionamiento por temor a acumular existencias a precios elevados.
García destacó que el consumo de fertilizantes acumula una reducción cercana al 30 %, con posibles consecuencias sobre la fertilización, los rendimientos de los cultivos y la producción agraria. Esta paralización dificulta además la planificación de los fabricantes y puede provocar una concentración de las compras al inicio de campaña, generando tensiones puntuales en el transporte y, especialmente, en la capacidad de reposición.
El presidente de ANFFE valoró positivamente las ayudas aplicadas en 2026, pero señaló que, si la situación se mantiene, será necesario seguir apoyando al agricultor en 2027 mediante mecanismos sencillos y eficaces que aporten certidumbre y favorezcan una adecuada fertilización. En este sentido, planteó estudiar ayudas vinculadas a la compra efectiva de fertilizantes, de forma que el apoyo guarde relación con las cantidades adquiridas y con el gasto real en fertilización, en lugar de calcularse únicamente en función de las hectáreas cultivadas.
Finalmente, el vicepresidente de ANFFE, Javier González Paloma, recordó que en anteriores reuniones el sector ya había advertido del riesgo de paralizaciones temporales de instalaciones productivas, una posibilidad que comienza a materializarse. Como ejemplo señaló la reciente parada de la fábrica de Fertiberia en Palos de la Frontera (Huelva), donde se producen amoniaco, urea y AdBlue. Esta situación reduce además la disponibilidad de CO2 para otros sectores, entre ellos las industrias cerveceras y de bebidas refrescantes, poniendo de manifiesto que las dificultades de la industria de fertilizantes pueden extender sus efectos a otras cadenas productivas.
CONCLUSIONES DE LA REUNIÓN
El Gobierno señaló que las ayudas previstas para 2026 ya están ejecutadas y que las posibles medidas para 2027 deberán trabajarse con el sector. Asimismo, trasladó las dificultades técnicas y administrativas existentes para articular, en este caso, ayudas directas a los agricultores vinculadas a la compra de fertilizantes.
ANFFE valora positivamente que se mantenga abierta la interlocución y considera prioritario comenzar cuanto antes a trabajar en las medidas para 2027, con el objetivo de garantizar una adecuada fertilización de los cultivos y preservar la capacidad productiva y la competitividad de la industria española de fertilizantes.